YAMAHA MT-10 SP 2017 - Prueba - 17

Sentía que me lo debía. Después de muchísimo tiempo sin poder coger moto, a pesar de lo que algunas mentes retorcidas han “largado” por ahí, he retomado mi actividad en Somoslamoto.com. Sí, he estado desaparecido, casi por completo, pero una lesión en los hombros que he padecido durante mucho tiempo me ha impedido hacer prácticamente cualquier cosa. Es una putada que no queden totalmente restablecidos, pero es lo que hay. Pero como buen motero, la testarudez es uno de mis sellos, así que no he cejado en el empeño hasta conseguirlo.

Y para la “reentrada” hemos buscado un modelo realmente espectacular, la Yamaha MT-10 SP. Una delicatessen que la casa de los diapasones ha puesto en la calle cuyo marcado carácter propio la sitúa en YAMAHA MT-10 SP 2017 - Prueba - 08un estatus al que pocas, quizás ninguna, puede optar de momento. Pura energía, no hay más, pura y sana energía, ¡me ha dado vida!

Ese Motor…

Analicemos la parte técnica. Ya sabéis que Yamaha tuvo la feliz idea de crear el motor que denomina Crossplane “CP4”, con un encendido irregular de 270º, 180º, 90º y 180º. Esto lo dota de un comportamiento singular y junto con su exclusivo escape Akrapovic, generan un sonido… ¡Ay, madre, maravilloso! El objetivo era crear un 4 cilindros que entregara un par y potencia lineal pero desde abajo. Yamaha declara 160CV a 11.500 rpm.

Este motor va alojado en un chasis doble viga Deltabox, con un basculante de aluminio en la parte trasera y unas horquillas de 43 mm de diámetro delante. Esto está muy bien, pero hay que añadir que las suspensiones las firma Öhlins y el color dorado ya dice que no son cualquier cosa y así es, pues estamos ante un conjunto de suspensiones deportivas electrónicas, las cuales se pueden configurar al gusto y que se adaptan a las circunstancias que aparezcan. Ya probamos algo similar en la Panigale y funcionan, vaya si funcionan. Así pues, tenemos un conjunto que se basa en la YZF-R1, casi nada. Respecto a los zapatos, nuestra amiga calza un neumático delantero de 120/70 en llanta de 17” y un trasero de 190/70 también en llanta de 17”.

Los impresionantes discos delanteros de 320 mm de diámetro están mordidos por pinzas de 4 pistones opuestos, mientras que detrás monta un disco de 220 mm, todo coordinado por un sistema de ABS. Pero la electrónica no acaba ahí, pues esta auténtica maravilla en forma de MT-10 SP está dotada de un sistema de control de tracción de tres niveles (TCS) totalmenYAMAHA MT-10 SP 2017 - Prueba - 07te configurable: el YCC-T (Yamaha Chip Controlled Throttle), que es un sistema de acelerador electrónico para que la respuesta se adapte de forma exacta a la posición del gas; un sistema de cambio rápido para que puedas engranar marchas sin soltar el puño del gas, con un embrague antirrebote; y, por último, una pantalla LCD TFT que como podrás comprobar en las fotos se ve hasta en las condiciones más difíciles de luz solar (directa). Todos estos elementos se pueden configurar al gusto dentro de los cuatro modos (A-B-C-D) con los que Yamaha pretende que tengas la moto perfecta en cada situación, desde el Modo A que es el más agresivo hasta el Modo D adaptado para lluvia. Cerrando el apartado de especificaciones, han sido instalados unos faros LED que dan un aspecto fabuloso al frontal de la moto y una buena capacidad de iluminación.

Los colores elegidos por Yamaha son el negro de base, con detalles en gris y un precioso azul eléctrico. La estética: rompedora, muy estrecha detrás y un gran bloque delantero que le dota de una gran fuerza visual. Tremenda. ¿Y cómo va…?

Pongámonos en Marcha

Lo primero que sorprende cuando te montas es… ¡¡lo cómoda que es!!. El manillar por encima de la tija, la posición de los estribos y la anchura del asiento han resultado ser un acierto. Incluso el mullido, que a priori pensé que sería demasiado escaso y duro, no me ha molestado lo más mínimo, ni en tandas muy, muy largas; es más, otras motos denominadas touring podrían aprender en este aspecto de ella. Una vez acoplado, llaman la atención las piñas, especialmente la izquierda. Plagada de botones, entre los que se encuentra el control de velocidad de crucero, el selector de modos, “warning”, bocina, cursores, etc… De hecho, el botón de los intermitentes no es del todo intuitivo y has de hacerte a la distancia en la que lo encuentras, que resulta un pelín corta. La pantalla se ve fantásticamente y tiene información YAMAHA MT-10 SP 2017 - Prueba - 15“por un tubo”. Todo lo que puedas imaginar está en ella. Además, tiene distintos displays para los diferentes modos y puedes, incluso, configurar el fondo de la pantalla… a modo de smartphone.

Lo de la “configurabilidad” de esta MT 10SP es una pasada; puedes modificar lo que te de la gana, hasta la zona del cuenta revoluciones en la que quieres que te de el aviso… ya te digo, te da la sensación de ser un piloto “pro” asistido por un equipo de competición. Ver el libro del manual es un espectáculo, has de echarle un buen rato (o varios, mejor) para aprender dónde está todo y de qué manera funciona para sacarle el máximo provecho.

Una vez arrancas, te llama la atención el sonido: MA-RA-VI-LLO-SO, ¿es un V2?, ¿un V4?, ¿4 en línea?, ¿bóxer?, ¿rotativo?, ¿es un Talgo…? No, es un maravilloso CP4. Un sonido ronco que recuerda mucho a las Yamaha de MotoGP: toda una verdadera delicia. Empujas el pie hacia abajo y entra la primera sin problemas. La respuesta al acelerador es inmediata, no hay vacíos ni espacios muertos en el recorrido del acelerador. El embrague trabaja estupendamente y las marchas entran sin ningún problema ni extraño. El acelerador es muy dosificable desde el momento en el que te acostumbras a tener ese tacto tan inmediato. La entrega de potencia es inmediata y desde abajo, empujando como una verdadera bestia desde el momento que abres gas. No notas zonas “huecas” y notas realmente lineal el empuje del motor. Has de estar muy, muy en forma para poder aguantarte mientras empuja si eres agresivo con el gas. Si esa es tu intención te recomiendo que seas motero experimentado, si no te puedes meter en problemas. Los modos de configuración ayudan, modificando el comportamiento de la moto y haciéndola más dócil, pero si te gustan las emociones fuertes, el “MODE A” no te va a dejar indiferente.

Se siente tremendamente ágil. La corta distancia entre ejes y la altura a la que te sitúa sentado en ella, hacen que la sientas muy, muy ligera para tratarse de la moto que se trata. Va de un lado a otro con una facilidad y velocidad pasmosa; el chasis es una delicia, respondiendo a la más mínima insinuación que le hagas. Las trazadas has de pensarlas previamente, porque con este motor las cosas suceden muy rápido y es por eso que insisto en la necesidad de la experiencia para poder sacar jugo a uno moto así.

Al aplomo y nobleza con la que te obsequia siempre que tengas claro lo que haces, ayudan las suspensiones. Con las “chapuzas” habituales que nos encontramos en nuestras carreteras, fruto de la falta de inversión y los trabajos realmente malos que se hacen la mayoría de las veces (de algún sitio han de salir los dineros corruptos y para amiguetes), la reacción de las suspensiones es, a veces, un poco áspera a la hora de la compresión, pero la reacción de la suspensión YAMAHA MT-10 SP 2017 - Prueba - 05es realmente buena y en su extensión notas que intenta que nada se desmadre y te ofrece un “retorno” muy agradable, diría que distinto a todo lo que he probado hasta el momento, proporcionándote un feeling realmente bueno y confiado.

Enlazar curvas rápidas con ella es un gustazo. No ves el límite en la confianza que vas logrando con ella y la respuesta del motor es total: estés donde estés, sea la marcha que sea, el régimen de motor que sea, tienes potencia. Pero esa potencia y entrega de par hay que pararla de vez en cuando. El equipo de frenos que ha dispuesto Yamaha trabaja excepcionalmente bien. Son firmes, muy firmes, con una mordida que no deja lugar a dudas. Al fin y al cabo, ha de ser así, porque las prestaciones que alcanza esta moto no pueden permitirse un equipo de frenos que no cumpla. Éste, no solo cumple, sino que además es uno de los puntos destacables. Muy progresivos y con una respuesta muy sólida, sumada al trabajo de las suspensiones, que de nuevo muestran su tremenda calidad, hacen que la frenada sea excelente. Si necesitas una frenada suave, la tienes, asumiendo que la primera reacción sí es algo agresiva. Y si necesitas frenar contundentemente, lo hace sin dudarlo, combinando el trabajo con una excepcional horquilla que se encarga de mantener todo en su sitio, sin reacciones extrañas.

Chute de Energía Diario

Es una moto sin carenado, pero que no te confunda, puede ser un arma perfecta en circuito. La posición se revela como magnífica, quizás el manillar un pelín alto si lo que quieres es estar pegado al depósito, pero para eso está su hermana carenada. De todas formas y como contrapartida, es sorprendente la protección que el “morro” de esta Yamaha te puede llegar a ofrecer. Soy muy de “nakeds”, he probado muchas y esta me ha sorprendido por los pocos vaivenes de la cabeza a alta velocidad. Las piezas que protegen la pantalla y que configuran la estética del frontal de la moto no solo son bonitas, hacen un trabajo realmente bueno para lo pequeñas que son; sinceramente, me ha impresionado. Sumando esta circunstancia con la acertada posición que adoptas en la moto (al menos con mis escasos 174 YAMAHA MT-10 SP 2017 - Prueba - 14cm), tiene toda la lógica del mundo la oferta de accesorios que pone Yamaha a disposición de cualquier futuro propietario de MT-10 SP, con el objetivo de convertirla en una moto rutera pero con un marcado carácter deportivo. Eso sí, olvídate de pasajero porque… porque no, ni hay sitio ni la distancia a los estribos son dignas para llevar a alguien contigo con cierta comodidad.

Las ópticas son visualmente ligeras, muy pequeñas, pero trabajan bien y contribuyen al aspecto “futurista” de esta estupenda moto. El diseño la hace muy “pesada” en el frontal y ligera en la parte trasera, en la que destaca especialmente un precioso basculante de aluminio, perfectamente conjugado con el escape Akrapovic realizado especialmente para esta MT-10 SP. Y en cuanto a los colores, el azul eléctrico empleado al tiempo con el negro y el gris me ha enamorado. Las llantas van pintadas con él y es un verdadero espectáculo, siendo objeto de miradas constantes en cualquier estación de servicio por las que he ido pasando, así que si lo que te gusta es fardar de moto bonita y espectacular, esta tiene todo lo que necesitas.

Lo necesitaba, necesitaba un chute de energía, verme de nuevo sobre una moto, probarme, sentir que no había perdido las sensaciones al montar en una moto “de verdad” y esta Yamaha ha sido una elección perfecta. La esencia de la moto es la que es desde sus inicios, pero en los últimos años hemos asistido a una evolución que pocos esperábamos. La electrónica y la nueva manera de concebir la motocicleta, atendiendo a la diversidad de espíritus que buscan en las dos ruedas una manera de vivir, de sentir, nos están proporcionando productos que pueden satisfacer cualquier inquietud, necesidad. Con esta MT-10 SP, Yamaha consigue muchas motos al tiempo, una moto tremendamente polivalente pero que no deja que te confundas; lleva pura energía en su interior, una energía que desprende, que transmite y te pedirá que despiertes, que no te amuermes, te pedirá que mires adelante y que no pienses que ya lo has visto todo. Es un nuevo concepto, una nueva manera de hacer motociclismo. Pura energía.

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